La cirugía MIS, es un enfoque quirúrgico que se utiliza en diversas especialidades, incluida la podología. Este tipo de cirugía se caracteriza por realizar procedimientos quirúrgicos con incisiones más pequeñas que las utilizadas en la cirugía tradicional, lo que conlleva una serie de beneficios para el paciente. Este tipo de cirugía tiene muchas ventajas, ya que, las incisiones pequeñas reducen el daño a los tejidos circundantes, lo que puede resultar en menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, también,  al minimizar el trauma quirúrgico, hay un menor riesgo de complicaciones como infecciones, y las incisiones más pequeñas tienden a dejar cicatrices menos visibles, lo cual es una consideración importante para muchos pacientes.

La cirugía MIS se puede usar en distintos ámbitos de la podología sobre condiciones como el juanete, dedos de martillo y en neuromas. Aunque este tipo de cirugía ofrece muchas ventajas, no todos los pacientes son candidatos para este tipo de procedimientos. La elección del enfoque quirúrgico dependerá de la condición específica del paciente, su salud general y la evaluación del podólogo experto de la clínica ElCano.

La clínica de podología del pie «Elcano» esta ubicada en Baracaldo, Vizcaya. Esta clínica se especializa en las cirugías del pie, procedimientos médicos realizados para corregir diversas condiciones que afectan esta parte del cuerpo. Estas condiciones pueden variar desde deformidades congénitas hasta lesiones por uso excesivo. Las clínicas especializadas, como la Clínica del Pie Elcano, suelen ofrecer una variedad de tratamientos quirúrgicos para abordar estos problemas. Algunos problemas del pie son:

Juanetes: En la deformidad del juanete existe un desplazamiento de los huesos del dedo gordo, casi todos los procedimientos requieren cortar y realinear el hueso.

Artrosis del Primer Dedo:  Afecta la articulación metatarsofalángica del dedo gordo, en este caso, en la cirugía es necesario cortar hueso y reposicionarlo o incluso destruir la articulación completamente bien con un implante.

Dedos en Martillo:  Son una deformidad que afecta la forma de los dedos, haciéndolos curvarse hacia abajo en las articulaciones, lo que les da un aspecto similar a una garra. Esta condición puede afectar uno o varios dedos y suele ser más común en el segundo, tercero o cuarto dedo del pie. La técnica de la operación únicamente consiste en la liberación de tendones o partes blandas

Uña Encarnada:  Es una afección en la que el borde de una uña, generalmente del dedo gordo del pie, crece hacia la piel adyacente en lugar de crecer hacia afuera. En la cirugía se saca el borde de la uña que se clava y la “matriz” o la “raíz” de la uña en ese lado se destruye sin necesidad de destruir toda la uña.

Juanete de Sastre:  Es una prominencia ósea en el borde de la articulación del quinto dedo del pie conocida como hallux valgus. Para sanarlo se corta y realinea el hueso del primer metatarsiano.

Metatarsalgia: Se caracteriza por dolor e inflamación en la región de la planta del pie, específicamente en el área de los metatarsianos, que son los cinco huesos largos que se encuentran en el medio del pie. En este procedimiento implica cortar y realinear el hueso metatarsiano para corregir deformidades o redistribuir el peso.

Neuroma de Morton: Es una inflamación de un nervio de la planta del pie que aparece como resultado de una compresión mantenida o traumatismo directo sobre el nervio. Se utilizan   infiltraciones de corticoides, plantillas, destrucción química del nervio o cirugía.

Esos son solo algunos ejemplos de condiciones del pie que maneja la clínica Elcano, todas estas cirugías son realizadas por profesionales podólogos que están formados en la prevención y tratamiento quirúrgico,  ellos se encargan de que el paciente no experimente ningún tipo de dolor y que obtenga una recuperación rápida. Después de la cirugía, se proporciona un seguimiento cuidadoso, esto incluye recomendaciones sobre el manejo del dolor, fisioterapia y el uso de calzado adecuado para asegurar una recuperación óptima.

El Mini Akin es un gran recurso en cirugía de dedos menores con deformidades triplanares. Se refiere a un tipo de osteotomía que se realiza en el hueso del primer metatarsiano, específicamente en el contexto del tratamiento del juanete. Esta técnica se utiliza para corregir la desviación del dedo gordo del pie hacia los otros dedos, una condición que puede causar dolor y problemas en el calzado. El procedimiento se lleva a cabo normalmente bajo anestesia local o general y puede implicar la fijación del hueso con tornillos o placas para asegurar su correcta posición durante el proceso de cicatrización.

La Mini Akin ofrece ventajas como una menor cantidad de tejido dañado, una recuperación más rápida y menos complicaciones postoperatorias. Sin embargo, como con cualquier procedimiento quirúrgico, es importante que los pacientes discutan los posibles riesgos y beneficios con su podólogo de la clínica del pie Elcano antes de tomar una decisión sobre el tratamiento.

¿Qué trucos hay para comprar una buena zapatilla de correr? La Asociación Americana de Running & Fitness y la Academia Americana de Podología en Medicina del Deporte recomienda los siguientes aspectos:

  • Prueba ambos pies. Puede que tus pies no sean del mismo tamaño o que las zapatillas no sean exactamente simétricas. Anda y camina por la tienda unos minutos e intenta trotar si es posible en una cinta de marcha.
    Prueba diferentes modelos y tallas de tal forma que tengas elementos de juicio suficientes. No te apresures en tu compra.
  • La zona de la lazada y de la lengueta debe de estar suficientemente acolchada, especialmente si tienes prominencias óseas en el dorso del pie (muy común en pies cavos o con mucho puente).
  • Asegúrate que la suela se flexiona fácilmente en las zonas que debe de flexionarse. En las zapatillas de entrenamiento esto es en los dedos y no en la mitad de la zapatilla, donde debe de mantenerse lo más rígida posible.
  • Compra zapatillas que tengan plantillas internas que puedan ser reemplazadas fácilmente de tal forma que las puedas modificar o que puedas cambiarlas por unas plantillas terapéuticas hechas por tu podólogo.
  • Asegúrate de que te sobra 1 cm de espacio aproximadamente entre tu dedo más largo y la zapatilla cuando estás de pie. Pruébate las zapatillas por la tarde o después de haber entrenado, ya que tus pies son un poco más grandes en ese momento. Los pies tienen a
    hincharse después de un entrenamiento largo.
  • La clave para encontrar la mejor zapatilla es la comodidad, no el precio o la marca de la zapatilla. No esperes un periodo de adaptación a la zapatilla para empezar a sentirte cómodo. Debes de sentir cómoda la zapatilla desde el primer día.
  • La zona anterior de la zapatilla debe permitir albergar los dedos permitiendo que se puedan mover dentro de la zapatilla. La parte media cuando se ata debe de mantener tu pie sujeto de tal manera que no permita que el pie se desplace hacia adelante golpeando los dedos con la zapatilla. Si notas demasiada presión al atar la zapatilla. Comienza la lazada en el siguiente ojal.
  • La parte posterior de la zapatilla debe de ajustarse en el talón de tal forma que no cree rozadoras pero que tampoco debe dejar levantar el pie sobre el talón.
  • Comprueba la calidad de las zapatillas. Colócalas en una superficie lisa en que las puedas mirar por detrás. La mitad del talón debe de estar perpendicular al suelo. Si esto no ocurre, la calidad de la zapatilla no es óptima.
  • Prueba las zapatillas con los calcetines y plantillas con las que vas a usar las zapatillas de forma habitual.

Para cuidar la zapatilla y que duren más tiempo, úsalas únicamente para correr o entrenar y déjalas secar lentamente al aire cuando están húmedas.

Es recomendable si buscas una zapatilla para correr, que selecciones primeramente una tienda adecuada que esté especializada en zapatillas deportivas con vendedores preparados. Ellos conocen perfectamente las últimas novedades en diseño y características del calzado.

Generalmente ellos también son corredores como tú y son los que mejor te podrán aconsejar. Si tienes alguna anormalidad biomecánica o presentas lesiones recurrentes acude a tu podólogo para que te realice una adecuada exploración biomecánica cuando corres. Él detectará cualquier problema biomecánico y te aconsejará la zapatilla adecuada que necesitas.

La biomecánica del pie es una disciplina que se centra en el estudio de la estructura y función del pie, así como en cómo se relaciona con el movimiento y la postura del cuerpo. Esta área de la biomecánica es de particular importancia en la medicina, la fisioterapia y la podología, ya que el pie desempeña un papel fundamental en la locomoción y el equilibrio humano.

La biomecánica del pie implica el análisis de diversos aspectos, como la anatomía y la morfología del pie, la cinemática (movimiento), la cinética (fuerzas involucradas en el movimiento) y la distribución de la presión plantar. Algunos de los conceptos clave en la biomecánica del pie incluyen:

  1. Análisis de la marcha: La forma en que caminamos y corremos involucra una serie de movimientos articulares y patrones de fuerza que son estudiados para comprender mejor la biomecánica del pie.
  2. Estudio de la pisada: La distribución de la presión plantar durante la marcha y el ciclo de la pisada es un aspecto importante. Se analiza cómo se distribuyen las fuerzas a través de las diferentes partes del pie, como el talón, el arco y los dedos.
  3. Estabilidad y equilibrio: El pie es esencial para mantener el equilibrio y la estabilidad del cuerpo, y su biomecánica juega un papel crucial en este aspecto.
  4. Patologías y lesiones: La biomecánica del pie se utiliza para comprender y tratar diversas afecciones y lesiones relacionadas con el pie, como la pronación excesiva, la supinación, las deformidades, las lesiones deportivas, entre otras.
  5. Diseño de calzado y ortesis: La comprensión de la biomecánica del pie es fundamental en el diseño de calzado deportivo y ortesis para corregir problemas biomecánicos y prevenir lesiones.

En resumen, la biomecánica del pie es una disciplina que combina la anatomía, la fisiología y la física para analizar el funcionamiento del pie y su impacto en la salud y el rendimiento humano. Su aplicación abarca desde la prevención y tratamiento de lesiones hasta la mejora del rendimiento deportivo y la calidad de vida de las personas.

1. Examine sus pies diariamente
a. Use sus ojos y las manos, o tener un miembro de la familia ayuda.
b. Vigilar los espacios entre los dedos que no haya grietas ni humedad
c. Use un espejo para observarse la planta de los pies.
d. Busque estas señales de peligro:
i. Inflamación (especialmente nuevo, el aumento o la participación de un pie
    ii. Enrojecimiento (puede ser un signo de una úlcera por presión o infección)
    iii. Las ampollas (pueden ser un signo de roce o úlcera de decúbito)
    iv. Cortes o rasguños o sangrado (pueden infectarse)L
    v. Problemas de las uñas
Si observa alguno de estos signos de peligro, llame a su podólogo.

2. Examine sus zapatos de diario
a. Compruebe el interior de sus zapatos, usando sus manos, para encontrar:
i. Irregularidades (zonas rugosas, costuras)
ii. Objetos extraños (piedras, tachuelas)

3. El lavado diario y cuidado de los pies.
a. Lávese los pies todos los días.
b. Evitar que el agua está demasiado caliente o demasiado frío. Use agua tibia.
c. Secar los pies después del lavado, especialmente entre los dedos.
d. Si tu piel es seca, aplicar una pequeña cantidad de crema en la piel diariamente.

4. Uso de los zapatos y calcetines
a. Asegúrese de que los zapatos y calcetines no son apretados
b. El refuerzo de la puntera del zapato debe tener espacio extra y estar hecho de un material superior suave que puede “respirar”
c. Los zapatos nuevos deben retirarse después de 5-10 minutos para comprobar si hay enrojecimiento, lo que podría ser un signo de demasiada presión: si hay enrojecimiento, no use el zapato. Si no hay enrojecimiento, puedes volver a intentarlo después de cada media hora durante el primer día de uso.
d. Informe a su vendedor de zapatos que tiene diabetes.
No realizar las siguiente Actividades peligrosas
1. No camine descalzo – Los objetos afilados o superficies rugosas pueden causar cortes, ampollas y otras lesiones.
      2. No utilice calor en los pies – El calor puede causar una quemaduras graves, sobre todo si el paciente tiene nuropatia.
      3. No remoje los pies en agua caliente
      4. No utilice productos químicos o instrumentos cortantes cortar las callosidades – esto podría causar cortes y ampollas que pueden llegar a infectarse.

Los pacientes con Diabetes Mellitus pueden tener ausencia de sensibilidad en las extremidades inferiores, disminución de la circulación arterial (del riego arterial en el pie) o ambas cosas a la vez. En esos casos se dice que el paciente sufre de Pie Diabético. El Pie Diabético sigue siendo la primera causa de amputación no traumática en España y suele comenzar con la presencia de una Úlcera o Herida en la planta del pie que progresa a infección profunda y gangrena.

La prevención de estas lesiones, en especial de las úlceras y heridas sigue siendo la principal estrategia de prevención de amputaciones que puede verse reducida entre un 50% y un 70%. En la Clínica del Pie Elcano estamos especializados en el diagnóstico y manejo del Pie Diabético y de sus complicaciones habituales con experiencia en la prevención y manejo de Úlceras y Heridas diabéticas.